Contextualizando el Paro Nacional

Se cumplen 22 días desde el inicio de las protestas en Colombia

Colombia está viviendo un momento convulso de movilizaciones, enmarcadas dentro del llamado Paro Nacional. Para entender bien cómo se ha llegado al punto actual, es necesario analizar el contexto social del país, hablando especialmente de las movilizaciones previas.

En noviembre de 2019 se produjo un Paro Nacional que ya llevó al país a unas jornadas intensas de movilización. Ese paro representaba el descontento de la población, empobrecida y con una desigualdad creciente debido a la aplicación de prácticas neoliberales por parte del Gobierno. Dichas movilizaciones fueron generadas principalmente por movimientos estudiantiles y obreros para protestar contra el llamado «paquetazo de Duque», el cual pretendía hacer reformas salariales, en el sistema de pensiones, en impuestos y en educación pública. Aunque el trasfondo es mayor. Desde la entrada a la presidencia de Iván Duque se ha venido dando un incumplimiento sistemático de los Acuerdos de Paz firmados con las FARC-EP en 2016. Además, la corrupción, los asesinatos a líderes sociales y personas exguerrilleras, y la sensación de abandono estatal hacía los Derechos Humanos generaron que una gran parte de la población descontenta con el Gobierno y sus políticas se uniera a las movilizaciones. Estas iniciaron el 21 de noviembre de 2019 y tuvieron una respuesta violenta por parte de la Fuerza Pública, y más concretamente del ESMAD. Después de diversas jornadas de movilizaciones el Gobierno accedió a conversar con el Comité Nacional del Paro, pero no se llegó a ningún acuerdo[1] [2].

A principios de 2020 se declaró la Emergencia Económica, Social y Ecológica en el país debido a la pandemia generada por la Covid-19, con un confinamiento domiciliario obligatorio. Históricamente, Colombia ha sido un país con unas tasas de empleo informal elevadas y el contexto de la pandemia provocó el aumento del desempleo y de la desigualdad social y económica, ya de por sí muy altas. El Gobierno aprovechó la situación sanitaria para aplicar medidas que beneficiaron a empresas privadas perjudicadas por la pandemia. Esto fue visto como una profundización de la política neoliberal que abandera el Gobierno y una falta de compromiso hacia la solución de los problemas sanitarios, sociales y económicos que padece la población. Esto ya llevó a diversas jornadas de movilizaciones en el mismo 2020, las cuales fueron reprimidas duramente por la Fuerza Pública bajo el amparo de la cuarentena. Hay que destacar también las movilizaciones que hubo el 9 y 10 de septiembre de 2020, que dejaron 14 muertos en Bogotá y Soacha. «El discurso oficial, publicitado por los medios de comunicación, suele culpar de estos crímenes a los difusos Grupos Armados Organizados (GAO) ocultando quienes han sido los verdaderos responsables de estas masacres» (Caruso y Beltrán, 2020, p. 74)[3]. A esto le siguieron las jornadas del 21 de octubre y 19 de noviembre, donde se exigían medidas económicas y sociales como el establecimiento de una renta básica, la gratuidad de la educación superior y un rechazo fuerte al abuso policial que se venía dando de manera sistemática. También cabe destacar el papel relevante que tuvo en 2020 la comunidad indígena a través de la Minga social y comunitaria por la defensa de la vida, el territorio, la democracia y la paz. A través de este ente, la comunidad indígena se adhirió a la movilización política y ganó fuerza y reconocimiento, aunque el Gobierno no se sentó a negociar con ellos[4] [5].

Con este contexto de los años previos se llega a 2021. El Gobierno anuncia una nueva reforma tributaria para combatir el gran endeudamiento que sufre el país. Los puntos principales de la reforma son el aumento del IVA de los productos básicos y la disminución del mínimo para pagar impuestos de renta, lo cual perjudica principalmente a las clases media y populares del país, que ya se han venido empobreciendo en los últimos años. Esto lleva a que los sectores sindicales, obreros, estudiantiles, campesinos e indígenas llamen a un nuevo Paro Nacional el 28 de abril de 2021[6]. Hay sectores de la población, como los indígenas y el campesinado, que llevan sufriendo una violencia directa desde hace décadas en un contexto rural de conflicto armado que ven como la paz a sus territorios no llega y que en los últimos años la violencia estatal y paraestatal hacía ellos no ha hecho más que aumentar[7]. Por eso, se han sumado a unas movilizaciones de cariz más urbano, con unas reivindicaciones mixtas entre los problemas que afrontan los territorios rurales en posconflicto y los problemas más globales de la sociedad colombiana. Los demás sectores más urbanos como son los estudiantes y los obreros destacan por ser los principales organizadores de los distintos paros que se han vivido en los últimos años, los más masivos en la historia reciente del país.

De igual manera, esta movilización también abandera las demandas que se vienen solicitando desde el Paro del 2019 y las añadidas en 2020: implementación real del Acuerdo de Paz, fin del asesinato político a líderes y lideresas sociales y personas exguerrilleras, rechazo a la brutalidad policial, renta básica, educación gratuita, mejoramiento del sistema de salud y fin de las políticas neoliberales que viene aplicando el Gobierno.

La jornada de movilización del 28 de abril empezó de manera pacífica, pero ya desde un inicio la respuesta de la Fuerza Pública fue desproporcionada. Eso suscitó a que las movilizaciones continuaran los días siguientes y la tensión entre la Fuerza Pública y los manifestantes fue en aumento[8]. El Gobierno, lejos de condenar la brutalidad policial, manifestó que la violencia de las movilizaciones venía alimentada por disidencias de las FARC-EP y por el ELN. Este discurso se viene dando desde hace años por parte del Estado para deslegitimar y estigmatizar las protestas, ya que estos grupos están calificados como terroristas. A día de hoy, el Gobierno no ha mostrado pruebas que demuestren la validez de este discurso[9].

Por otro lado, desde sectores de izquierdas y organizadores del Paro Nacional, se ha hablado de civiles armados disparando contra la población civil que se moviliza pacíficamente, por ejemplo, el caso del ataque que recibió la Minga indígena el día 9 de mayo en Cali[10]. La Fuerza Pública también ha confirmado la presencia de civiles armados en las movilizaciones. Todavía no se ha relacionado a estos civiles con ningún grupo y los distintos sectores implicados apuntan hacía diferentes teorías, ninguna de ellas confirmada ni verificada: algunos hablan de Fuerza Pública vestida de civil, otros de Grupos Armados Organizados (GAO) y/o de paramilitares en consonancia, o no, con la Fuerza Pública.

Duque anunció el 1 de mayo la militarización de las ciudades donde las movilizaciones estaban siendo más fuertes[11]. Además, el viernes 30 de abril el expresidente Álvaro Uribe hizo un tweet donde animaba a policías y militares a utilizar sus armas contra los manifestantes, declaración contraria al derecho a la protesta pacífica[12]. Fue entonces cuando diversas organizaciones nacionales[13] e internacionales empezaron a hacer denuncia pública de lo que estaba sucediendo en Colombia, entre ellos OACNUDH, la cual está realizando un monitoreo de la situación en el país[14] [15].

La militarización de las ciudades sumó otro actor estatal represivo en las zonas urbanas (recordemos que en las zonas rurales el Ejército tiene una presencia histórica permanente). De todos modos, el principal perpetrador de la violencia estatal contra las movilizaciones ha seguido siendo la Policía, principalmente a través del ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios), el cual ya lleva años demostrando un abuso de fuerza. De hecho, una petición de los últimos paros que ha habido en el país es la disolución del ESMAD como parte de una reforma integral del cuerpo policial. Cabe recordar que la Policía Nacional en Colombia está inscrita en el Ministerio de Defensa y no en el de Interior. Esta decisión se tomó dentro del marco del conflicto armado y hoy en día se encuentra una Policía completamente preparada para la guerra y sus dinámicas de violencia, y no tan preparada para lidiar con un contexto de movilización urbana pacífica[16].

El 2 de mayo Iván Duque anunció que retiraba la reforma tributaria y habló sobre algunos casos aislados de abuso de fuerza por parte de la Fuerza Pública. Aun así, hizo más énfasis en el vandalismo de las movilizaciones. Pese a la retirada de la reforma tributaria en el Congreso, las movilizaciones no han parado, ya que la respuesta policial desproporcionada por parte del Estado, sumada al incumplimiento del resto de peticiones que se llevan arrastrando desde hace unos años, avivaron las protestas. La consigna principal de las movilizaciones actuales es la derogación del proyecto de Ley 010 de 2020, la cual, si fuera aprobada, haría una reforma al Sistema de Salud colombiano, ya muy debilitado y privatizado actualmente. Desde algunos sectores se considera que esta nueva ley pretende privatizar y mercantilizar todavía más la sanidad en Colombia y que beneficiaría principalmente a aseguradoras y prestadoras de salud, no al usuario[17]. Sin embargo, el pasado miércoles el proyecto de ley fue archivado por la mayoría de votos en el Congreso. Otra victoria más de las protestas.

Finalmente, el día 10 de mayo el Gobierno se reunió con el Comité del Paro y una representación de la ONU en Colombia para negociar. No obstante, se levantaron de la mesa sin ningún acuerdo y el Comité del Paro hizo un llamado a continuar con la movilización[18].

Para cerrar, cabe señalar las cifras que publica Temblores ONG e Indepaz de los hechos ocurridos desde el inicio del Paro Nacional, las cuales han sido recogidas en un informe que se mandó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. A corte de 18 de mayo se registran 2.387 casos de violencia por parte de la Fuerza Pública, sin contar los casos de desapariciones. Se han identificado 51 asesinatos en el marco de las protestas, 43 de estos con presunta autoría de la Fuerza Pública, y 18 víctimas de violencia sexual también por parte de miembros de la Fuerza Pública.

Las cifras reales todavía son desconocidas y cada organismo o entidad emite números distintos. El martes 11 de mayo la Defensoría hablaba de 42 muertos, 8 más de los que reconoce la Fiscalía, que emitió su informe el día siguiente [19] [20].

 

[1] Abitbol, P. (2019). ¿Por qué protestan en Colombia? Nueva Sociedad. Recuperado de https://www.nuso.org/articulo/por-que-protestan-en-colombia/

[2] El Paro sigue (2019). Cronología. Recuperado de https://elparosigue.com/cronologia/

[3] Caruso, L. N., y Beltrán, M. A. (2020). «Estado, violencia y protesta en Colombia en tiempos de pandemia: entre la profundización del modelo neoliberal y la disputa de la hegemonía política.» En C. Bautista, A. Durand, y H. Ouviña (Eds.), Estados alterados. Reconfiguraciones estatales, luchas políticas y crisis orgánica en tiempos de pandemia (pp. 61-81). Ciudad Autónoma de Buenos Aires: CLACSO; Muchos Mundos Ediciones; Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe-IEALC. Recuperado de https://kavilando.org/images/stories/documentos/estadosalteradosdigital.pdf#page=61

[4] Consejo Regional Indígena del Cauca (2020). La Minga del Suroccidente respalda el Paro Nacional del 21 de octubre. Recuperado de https://www.cric-colombia.org/portal/la-minga-del-suroccidente-respalda-el-paro-nacional-del-21-de-octubre/

[5] BBC (2020). Protestas en Colombia: qué es la minga indígena y qué papel juega en las manifestaciones. Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-54625586

[6] Cano, L. (2021). ¡A las calles otra vez! Convocan a una nueva jornada de Paro Nacional. Fundación Paz y Reconciliación. Recuperado de https://pares.com.co/2021/04/08/a-las-calles-otra-vez-convocan-a-una-nueva-jornada-de-paro-nacional/

[7] CRIC (2021). CRIC reactiva minga indígena y rechaza proyecto de reforma tributaria. Recuperado de https://www.cric-colombia.org/portal/cric-reactiva-la-minga-indigena-en-el-cauca-en-rechazo-al-proyecto-de-reforma-tributaria/

[8] CINEP (2021). Paro Nacional, violencia y abuso policial. Recuperado de https://www.cinep.org.co/Home2/component/k2/879-paro-nacional.html

[9] Vivanco, J. M. (2021). El Radar [Audio podcast]. Recuperado de https://www.bluradio.com/nacion/no-se-habia-vivido-una-situacion-donde-la-policia-actuara-de-manera-deliberadamente-brutal-hrw

[10] CRIC (2021). Alerta: Minga indígena atacada en la ciudad de Cali, 9 mingueros heridos. Recuperado de https://www.cric-colombia.org/portal/alerta-minga-indigena-atacada-en-la-ciudad-de-cali-9-mingueros-heridos/

[11] Infobae (2021). Iván Duque autoriza militarizar ciudades que han sido vandalizadas durante el paro nacional. Recuperado de https://www.infobae.com/america/colombia/2021/05/02/ivan-duque-autoriza-militarizar-ciudades-que-han-sido-vandalizadas-durante-el-paro-nacional/

[12] El Tiempo (2021). Twitter elimina trino del expresidente Uribe sobre uso de armas. Recuperado de https://www.eltiempo.com/tecnosfera/novedades-tecnologia/twitter-borra-trino-de-expresidente-alvaro-uribe-sobre-uso-de-armas-585173

[13] Comisión de la Verdad (2021). Por el respeto a la vida, la dignidad y el derecho a la protesta pacífica. Recuperado de https://comisiondelaverdad.co/actualidad/comunicados-y-declaraciones/comision-verdad-comunicado-protestas-pacificas-excesos-fuerza-publica

[14] OACNUDH (2021). Nota de prensa sobre Colombia. Ginebra. Recuperado de https://www.ohchr.org/SP/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=27054&LangID=S

[15] OACNUDH (2021). Colombia: Expertos de la ONU y OEA condenan la represión de las protestas pacíficas y piden investigaciones exhaustivas e imparciales. Ginebra y Washington D.C. Recuperado de https://www.ohchr.org/SP/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=27093&LangID=S

[16] Turkewitz, J., y Villamil, S. (2021). La fuerza policial de Colombia, hecha para la guerra, encuentra un nuevo frente de batalla en las calles. The New York Times. Recuperado de https://www.nytimes.com/es/2021/05/12/espanol/protestas-colombia-policia.html

[17] Restrepo Uribe, L. M. (2020). Proyecto de Ley 010, en contravía del derecho a la salud. Universidad de Antioquia. Recuperado de http://www.udea.edu.co/wps/portal/udea/web/inicio/udea-noticias/udea-noticia/?page=udea.inicio.udea.noticias.noticia&urile=wcm:path:/PortalUdeA/asPortalUdeA/asHomeUdeA/UdeA+Noticias/Contenido/asNoticias/Sociedad/ley010-2020

[18] Temblores y Indepaz (2021). Informe de Temblores ONG e Indepaz a la CIDH sobre la violación sistemática de la Convención Americana y los alcances jurisprudenciales de la Corte IDH con respecto al uso de la fuerza pública contra la sociedad civil en Colombia en el marco de las protestas realizadas entre el 28 de abril y el 12 de mayo de 2021. Recuperado de http://www.indepaz.org.co/informe-de-temblores-ong-e-indepaz-a-la-cidh/

[19] Pulzo (2021). Fiscalía reconoce menos víctimas que Defensoría en nuevo reporte del paro nacional. Recuperado de https://www.pulzo.com/nacion/paro-nacional-victimas-desaparecidos-12-mayo-fiscalia-PP1050973

[20] Fiscalía General de la Nación (2021). Fiscal General reporta avances de acciones investigativas adelantadas con ocasión de las jornadas de protesta en el país. Bogotá. Recuperado de https://www.fiscalia.gov.co/colombia/fiscal-general-de-la-nacion/fiscal-general-reporta-avances-de-acciones-investigativas-adelantadas-con-ocasion-de-las-jornadas-de-protesta-en-el-pais/


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