La paz y los derechos de las víctimas colombianas en el exterior

Comienza el ciclo de formación en derechos de asilo

Betty Puerto y Àgata Sol

El pasado sábado, 9 de febrero, comenzó el ciclo de formación La paz y los derechos de las víctimas colombianas en el exterior, con la primera sesión sobre Derechos de asilo y personas refugiadas impartida por Àgata Sol de la Asociación Ambdrets, quien explicó que una persona refugiada es aquella que ve sistemáticamente vulnerados su derechos humanos, por lo que es un estado que se declara como un derecho y no una gracia de los  países receptores: “no es un viaje preparado”. De la misma manera, Sol afirmó que una persona refugiada no tiene por qué saberlo y que, de hecho, con la población colombiana ha ocurrido que sin saberlo, se han visto dentro de la denominación de refugiadas, ya que cuando llegaron al país no lo eran, pero al querer regresar y ver la imposibilidad por el conflicto armado, han tenido que recurrir al estatus de refugiada.

Sol también explicó que la situación real del emigrante que busca refugio en el Estado Español es muy complicada y que no hay una asistencia real, recalcando la importancia de acudir a un o una abogada especializada de organizaciones que no cobren por el servicio.

El taller fue presentado por Edinson Cuéllar, defensor de derechos humanos y abogado colombiano representante de víctimas del conflicto armado, radicado en Barcelona, donde también socializa los Acuerdos de Paz de 2016. Cuéllar resaltó que dentro de las políticas de superación del conflicto colombiano está la de dar voz a las víctimas exiliadas y saber qué ocurre con aquellas que quieren retornar. Además, habló de que parece que se ve el conflicto como algo pasado, cuando todavía queda mucho por hacer.

En cuanto a la firma del Acuerdo de Paz, el abogado dijo que hay que empezar a visibilizarlo en el exterior –que es una tarea primordial de aquellas que están en el exilio-, presionar a la Comunidad Internacional para que conozca cual es la situación real de Colombia.

Finalmente, en el taller también intervino Betty Puerto, de la Colectiva de Mujeres exiliadas, refugiadas y migradas, que tuvo que exiliarse en 2006 debido a su trabajo como defensora de los derechos humanos. Puerto analizó el drama del exilio, de la situación de no encontrar ningún apoyo y de cómo se condena a la persona exiliada a la marginalidad. De la misma manera, afirmó que hay que trabajar hacia una agenda política dirigida a la incidencia.

El taller, al que asistieron aproximadamente 15 personas, tendrá dos sesiones más a lo largo del año y está organizado por International Action For Peace, la Taula Catalana per la Pau i els Drets Humans a Colòmbia. Además, el ciclo está convocado por la Colectiva de Mujeres exiliadas, refugiadas y migradas, el Foro Internacional de Víctimas, y cuenta con la colaboración de la Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament de la Generalitat de Catalunya.

Galeria de la jornada:


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