Acompañamiento ambiental

Protección de los ecosistemas en la ZRC Valle del río Cimitarra

IAP acompaña a CREDHOS a una reunión con la comunidad de la vereda Coroncoros, municipio de Cantagallo, para realizar acompañamiento a la asociación de pescadores, quienes manifiestan la necesidad de emprender acciones legales por las afectaciones y la contaminación de la ciénaga por particulares.

Dentro de las actividades de subsistencia de las comunidades campesinas se encuentra la pesca. En el caso del Valle del río Cimitarra esta actividad económica es importante para el sustento de muchas familias campesinas que allí habitan, principalmente en la zona media del municipio de Cantagallo. En este sector, se encuentra una de las riquezas a nivel ambiental y de biodiversidad más relevantes de protección de las comunidades, como lo es el complejo de ciénagas, dentro de la que se destaca la de San Lorenzo.

Estos lugares desatan diferentes intereses de tipo económico y ambiental, puesto que se contrastan los esfuerzos en la conservación de las especies con los intereses económicos por la exploración de recursos minero-energéticos, la expansión de la ganadería extensiva y un proceso de acaparamiento de tierras que no solo afecta al ecosistema, sino también trae consigo afectaciones a las comunidades colindantes. Algunas de las especies protegidas son: el bagre rayado del Magdalena (Pseudoplatystoma magdaleniatum), catalogado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como en peligro; la marimonda del Magdalena (Ateles hybridus), en peligro crítico; el manatí del Caribe (Trichechus manatus), en peligro; el paujil de pico azul (Crax alberti), en peligro crítico; y el árbol carreto colorado (Aspidosperma polyneuron), en peligro [1].

Una de las formas de responder a estas dinámicas se ha dado de manera autónoma por parte de las comunidades. A través de la creación de comités ambientales y las “normas comunitarias”, que logran de manera consensuada promover la pesca sostenible, garantizando la menor afectación negativa sobre el ambiente, regulan la pesca en tiempo de vida, dan manejo sobre la cantidad de peces que son extraídos por familia y controlan las formas de desarrollar esta actividad en la región.

Así, es importante reconocer que las primeras que pueden ejercer un trabajo de conservación de los recursos naturales son los y las campesinas que habitan esta zona. Luego, las acciones que se ejerzan desde el acompañamiento técnico, las investigaciones de diferentes organizaciones ambientales y los liderazgos de las organizaciones sociales de la Zona de Reserva Campesina, se convierten en la principal estrategia de conservación de la biodiversidad de la región.

[1] https://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/articulo/proteccion-de-5-especies-en-peligro-en-el-magdalena-medio/45346


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