Zonas de Reserva Campesina: Crónica de encuentros

II Encuentro Nacional de Mujeres de ZRC y VI Encuentro Nacional de ZRC

Los alrededores del municipio de Chaparral, capital del sur del Tolima, están inundados de plantaciones de café cuyos cultivos escalan sobre el relieve de la zona. Según los expertos el café de estas tierras destaca por su dulzura y suavidad. Entre este aroma rico, y un sabor más rico si cabe, del 14 al 16 de octubre decenas de organizaciones campesinas se dieron cita en el II Encuentro Nacional de Mujeres de Zona de Reserva Campesina y en el VI Encuentro Nacional de Zonas de Reserva Campesina de ANZORC. La hoja de ruta planteada: la coyuntura actual de Colombia y los retos que supone la implementación de los acuerdos.

La delegación de género de la ACVC fue la encargada de dar la bienvenida al II Encuentro de Mujeres de ZRC con una mística que retrató el vínculo existente entre la mujer campesina y la madre tierra, ambas generadoras de frutos, de alimento, de vida. Seguidamente se analizaron las dificultades que enfrentan las mujeres en la implementación, sobre todo en el caso de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) y del  Programa Nacional Integral de Sustitución de cultivos de uso ilícito (PNIS). La crítica es clara: la implementación no está incluyendo el enfoque de género. Por ejemplo, no se profundiza sobre qué es ser mujer cocalera ni se contempla su figura como recolectora; además, se excluye a las mujeres en los espacios de participación.

“¿Se imaginan un territorio sin mujeres?”, preguntó al auditorio Victoria Sandino, integrante del nuevo partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC). Y respondió: “La mujer es el alma del territorio porque ser mujer es ser raíces y ser tierra”. A pesar de ello, hasta el momento las mujeres campesinas han estado invisibilizadas en los procesos organizativos, según señala el feminismo campesino y popular. Para transformar esta realidad, la agenda programática de mujeres de ZRC de ANZORC marca la línea de trabajo por los derechos de las mujeres del campo desde hace un año. El acceso a la tenencia y titularidad de la tierra y la presencia de las mujeres campesinas como sujetos políticos y también constructoras de paz son algunos de los doce puntos que destacan.

Que continúen las arengas: “Somos territorio, somos vida, la paz es de las mujeres campesinas”, “Las Zonas de Reserva Campesina tienen rostro, manos y sueños de mujer”. Tanta energía, tanta razón, tanta lucha y voz de mujer empoderada. Todas esas mujeres campesinas unidas exigían el lugar que les pertenece y se merecen, pero también recordaban que necesitan el apoyo de los hombres en sus luchas por la defensa del territorio. Por eso mismo, finalizada la jornada de las mujeres, el trabajo de las ZRC continuó durante los días 15 y 16.

 

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  • ZRC Tolima

 

Aunque los acuerdos de La Habana han brindado una oportunidad al campesinado colombiano que no se puede desperdiciar, el balance no es positivo. Carmenza Gómez, presidenta de ANZORC, indicó que sólo continúan seis Zonas de Reserva Campesina constituidas frente a las siete que están esperando desde el pasado encuentro en Curumaní. Por su parte, los ponentes de la mesa sobre transformación territorial para la paz, reconciliación y reincorporación coincidieron en señalar el incumplimiento de la institucionalidad. Anubis Zapata, delegado de ANZORC del PNIS, criticó que en el punto 4 “las erradicaciones tienen más presupuesto que el propio programa de sustitución”. Además, denunció la presencia de paramilitares en las zonas con cultivos de coca.

En el caso del punto 2, Jailer González, de ASTRACATOL, explicó el funcionamiento de las Circunscripciones Especiales para la Paz (CEP) e insistió en que están siendo excluidos de la participación política. “Algunas mesas electorales se han trasladado a las cabeceras municipales e impiden el voto en zona rural”, apuntó. En esa misma línea, Pastor Alape, del Consejo Nacional de Reincorporación y FARC, señaló que las comunidades deben reapropiarse de las CEP para que los partidos tradicionales no revictimicen las candidaturas recordando a la Unión Patriótica. Asimismo, Alape advirtió de que la implementación aún no ha empezado y que tan sólo se han realizado algunos ejercicios en esa dirección.

El Plan de Acción a seguir versa principalmente sobre los PDET y el PNIS. Los representantes de las organizaciones se distribuyeron por zonas y compartieron experiencias y propuestas de trabajo. Por otro lado, también se dividieron en las mesas sobre derechos campesinos en las que se trataron entre otros temas la seguridad y la autoprotección, la economía y soberanía alimentaria, y la defensa del territorio y el medio ambiente. Todo compendio de insumos, aportaciones e iniciativas sirvieron para redactar la declaración política del encuentro que responde a las problemáticas y necesidades de las campesinas y campesinos del país.

Y cayó la noche en Chaparral. La guitarra de Benjamín Guzmán, campesino oriundo del Cañón de las Hermosas (Chaparral), ameniza la despedida y arranca las sonrisas y los aplausos del público. ASTRACATOL, organización anfitriona, sopla las velas en su décimo aniversario de lucha. Algunos de los asistentes ya desfilan por los pasillos del recinto que los ha acogido durante estos días, cargan morrales, carpas y colchones, ya se van.

Felicidades a ASTRACATOL por la acogida. Felicidades a su Guardia Campesina recién constituida por su diligencia para preservar la seguridad. Felicidades a ANZORC por la organización del encuentro. Y felicidades a todo el campesinado colombiano que ha recorrido cientos de kilómetros para estar presente estos días, para participar y defender sus derechos. El volumen de trabajo se intuye cada vez mayor, los retos gigantescos, pero la fortaleza y la esperanza de estas gentes parecen infinitamente superiores. Aún se saborea el dulzor de la tarta en los labios, pero es hora de decir un “¡Hasta pronto!” afectuoso y, nada, que el año que viene toca más, ¿no?


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