Respaldamos a César Jerez, respaldamos la paz en Colombia

César Jerez ha sido amenazado, otra vez. Él, y otros destacados activistas y defensores de Derechos Humanos colombianos, han sido objeto de las amenazas del grupo autodenominado “Colombianos por la pacificación” que, sin muchas sutilezas, invitan a sus familiares y seres queridos a que disfruten de su compañía los últimos días antes de que cumplan con sus planes macabros.

Esta amenaza es la última de una larga serie, en un país donde ser defensor de derechos humanos, líder social, sindical o político es una labor de alto riesgo. Hace solo una semana esta misma persecución ha acabado con la vida de Carlos Pedraza, dirigente del Congreso de los Pueblos. Es por esto que las organizaciones de acompañamiento internacional brindamos respaldo y apoyo a estas personas y a las organizaciones sociales que viven bajo amenaza.

Desde el 2005 International Action for Peace acompaña tanto a César Jerez como a la Asociación Campesina del Valle del río Cimitarra, de la que es miembro fundador, y a la Asociación Nacional de Zona de Reserva Campesina, que Jerez coordina. Hace 10 años somos parte de la apuesta por la paz que se ha venido gestando en los más remotos rincones de Colombia y, con esfuerzo y perseverancia, ha recorrido un largo camino hasta convertirse en una esperanza real para los sectores marginados del país.

Junto a César, voluntarias y voluntarios de seis países diferentes hemos aprendido a conocer un país riquísimo en dignidad, participación social y capacidad de transformar las tragedias en experiencias de organización. Junto a nosotros, César ha visitado casi todos los países de Europa, parlamentos, instituciones públicas, organizaciones sociales, ciudadanas y ciudadanos de a pie, que han escuchado sus relatos y conocido la parte del país que busca la paz.

IAP ofrece su respaldo a César Jerez y a todos los líderes y lideresas perseguidos, y se suma al llamado para que, desde Europa, nos pronunciemos para denunciar estas amenazas y ofrezcamos nuestro apoyo para una paz real y efectiva en Colombia.


Compartir: