Educación para el desarrollo

¿Qué es la Educación para el Desarrollo?

A la hora de plantear cualquier proyecto de cooperación al desarrollo, es necesario tener en cuenta que cada una de las acciones tiene que ir acompañada de un aprendizaje, y que ese aprendizaje debe ser compartido. No tiene sentido trabajar para mejorar las condiciones de vida de la población excluida si no nos preguntamos por el origen y las causas de esa exclusión.

Cada vez más, estamos entendiendo que las distintas sociedades se interrelacionan de manera directa. Las injusticias, que durante muchos años se han pensado en clave norte/sur y con los estados como principales protagonistas, existen de manera transversal, tanto en el norte como en sur, y están muy relacionadas con actores transnacionales más difíciles de catalogar. Todos y todas formamos parte de un mismo sistema globalizado, nos afectan las desigualdades que conlleva y afectamos de alguna forma en ellas, para bien o para mal. De ahí, que debamos hacer frente en común a problemas con raíces comunes.

La Educación para el Desarrollo plantea la respuesta para el desafío de la globalización a través de la promoción de una ciudadanía global, con conciencia crítica, sentido de la corresponsabilidad, activa y participativa a la hora de construir una nueva sociedad civil que trabaje para poner el respeto a los derechos humanos en el centro de las relaciones económicas, políticas, sociales y culturales.

IAP y la Educación para el Desarrollo

Desde sus principio, en IAP nos planteamos la Educación para el Desarrollo como uno de los pilares básicos de nuestro trabajo. La difusión y visibilización en Europa (y el resto del mundo) del contexto rural colombiano es clave a la hora de ofrecer espacios de seguridad a nuestros acompañados. Tenemos una posición privilegiada en terreno, ya que llegamos a zonas de muy difícil acceso, y tenemos la oportunidad de conocer lugares, historias y personas al alcance de muy pocos medios de comunicación. Desde IAP queremos ofrecer una visión amplia, comprometida y rigurosa, de un conflicto social y político mucho más complejo de lo que puede parecer en un primer momento, invitando a la reflexión.

Además, estamos convencidos de que la construcción de paz no entiende de fronteras, y sumar experiencias, visiones del mundo y valores es la única manera de lograr un cambio real y duradero. Por eso, a esa tarea de sensibilización sobre las zonas rurales en Colombia, hemos ido sumando diferentes proyectos de fomento de la interculturalidad y fortalecimiento del tejido social en nuestros barrios y ciudades.